ARQnet, la red social de NaN Arquitectura y Construcción

Grupo TPI
Ir a la página principal
V Premios NAN

Edición Impresa

User login

Síguenos en

Sin huella en el terreno

No es la primera casa situada a modo de puente entre dos riberas, y existen viviendas que podrían considerarse más respetuosas con el medio ambiente. Pero la Bridge House, de Max Pritchard, en Adelaida (Australia), propone una arquitectura sencilla, barata, desmontable y reutilizable como medio para lograr una huella los más imperceptible posible sobre el terreno.

TEXTO: Eduardo López-Jamar
FOTOGRAFÍAS: Sam Noonan

Partiendo de la premisa de que la construcción más respetuosa con la naturaleza es aquélla que no se construye, los arquitectos que se enfrentan al reto de diseñar una vivienda en un paraje natural con la intención de respetar al máximo el entorno en el que va a ser levantada no lo tienen nada fácil.
Sin llegar a los extremos alcanzados por algunos proyectos extremos, como fachadas-espejo, la arquitectura moderna está repleta de muy buenos ejemplos de este tipo de arquitectura que pretende actuar como un camaleón.

Atalaya
En el caso de la Bridge House del estudio de Max Pritchard, situada a una hora en coche de la ciudad australiana de Adelaida, los arquitectos se enfrentaban, además, a la petición expresa del cliente de hacer que la vivienda ofreciese una posición privilegiada para disfrutar de las vistas del paisaje.
La decisión de Max Pritchard y su equipo pasó por situar la construcción a caballo entre dos laderas formadas por la depresión creada por el arroyo que atraviesa y divide la propiedad. De ahí su nombre, Bridge House, o casa puente. Una sola planta y un volumen estrecho y alargado, con 110 m2 de superficie, sería lo más adecuado para el uso de vivienda y oficina que los clientes deseaban darle a la construción.

Elementos prefabricados
Siguiendo con la idea de partida a la hora de crear la casa, unido al bajo presupuesto con el que contaban, los arquitectos optaron por industrializar la mayor parte de la construcción. Así, los dos armazones de acero que configuran la estructura principal fueron producidos en fábrica y posteriormente colocados en su emplazamiento definitivo. Según sus autores, sólo fueron necesarios dos trabajadores y una grúa, durante dos jornadas de trabajo. Esta estructura metálica se asienta sobre cuatro pilares de hormigón situados a ambos lados del arroyo. Atravesando el armazón se situó una losa de hormigón sobre una base de acero y una capa de aislamiento.El interior del armazón metálico está forrado con madera de pino obtenida de plantaciones sostenibles.
Según la memoria del proyecto, Max Pritchard buscaba la autonomía energética de la vivienda, para lo que era necesario evitar la instalación de sistemas de climatización. Las fachadas largas de la vivienda están orientadas al norte y al sur. En invierno, el sol bajo calienta la capa aislante del suelo de hormigón, de color negro, almacenando el calor para irradiarlo de nuevo por la noche. El aislamiento del suelo, paredes y techo (de madera de pino, como ya se ha mencionado), junto con unas ventanas con doble acristalamiento, logran retener el calor. La vivienda dispone, asimismo, de una pequeña estufa alimentada por leña.

Hormann

Master M.A.S. en Arquitectura Sostenible

    Ibergruas

Trilux     Mobelmol

   

    Saunier Duval

Vaillant     Hermet

Socelec     Clemsa

   

Maquinaria Roma     Biotrit

Esyco 64    

Novabuild
DGT

  Guías Locales

Toda la información del mundo de las infraestructuras

Tecnoenergía

La actualidad de la eficiencia energética