Schindler ha cerrado el primer semestre de 2010 con unos ingresos operativos de 2.979 millones de euros, lo que supone un crecimiento de 0,4% (un 1% en moneda local). Estos resultados han determinado que el EBIT (beneficio antes de intereses e impuestos) se sitúe en un 12,1%, hasta alcanzar los 359 millones de euros, una cifra ligeramente superior al 12% registrado en el mismo periodo de 2009, que presentó un beneficio de 29,32 millones de euros por la venta de inmuebles. Este incremento se ha intensificado en el segundo trimestre de 2010, con un margen EBIT de 12,3%, debido principalmente a las medidas de eficiencia puestas en marcha por la compañía, así como por la política de contención de costes.
Igualmente, la multinacional suiza ha incrementado un 9,1% los pedidos de su principal área de negocio –ascensores y escaleras mecánicas–, hasta ascender a 390 millones de euros. Estos resultados han supuesto un crecimiento significativo de la actividad de la compañía, puesto que los pedidos recibidos han aumentado un 10,4% en comparación con el segundo trimestre de 2009.
Este incremento de la actividad se ha visto impulsado gracias al esfuerzo realizado en todas las regiones en las que Schindler está presente, en especial en las zonas de Asia y el Pacífico. El repunte en el negocio de nuevas instalaciones en diferentes mercados, así como la adjudicación de varios contratos de gran envergadura –como el aeropuerto internacional de Los Ángeles (LAX), el Costanera Center en Santiago de Chile o el equipamiento del complejo ITCC en Arabia Saudí–, ha contribuido a estos resultados positivos.








































